Relato porno Me gustó el amigo de mi esposo y no se me escapó xxx

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Me gustó el amigo de mi esposo y no se me escapó

Categoría: Amigos Comentarios: 1 Visto: 11977 veces

Ajustar texto: + - Publicado el 13/04/2016, por: Anonimo

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Cuando éramos todos solteros ya formábamos un grupo muy padre de amigos, éramos mi hermano Paco con su novia Liz, mi novio Fran y yo (Klaus) y el hermano (Pit) de la novia de mi hermano con su novia Cielo, espero que quede claro y no nos hagamos bolas, en pocas palabras éramos tres parejas de novios que con el tiempo nos hicimos esposos y seguimos frecuentándonos hasta hoy en día.
De vez en cuando nos reunimos en la casa de campo de mi papá que tiene un terreno muy grande y varias cabañas, alberca, un comedor muy grande y en fin, todo para pasarla bien un fin de semana, pero esta última vez que nos reunimos ahí me llevé una gran sorpresa, a Pit le dio por ir al gimnasio y se puso… ¡tremendamente lindo!, ¡que barbaridad!, ya de por sí era el más atlético de todos porque siempre ha sido muy deportista pero le entró grueso a la onda del crossfit y se puso increíblemente guapo, cuando nos reunimos a media mañana en la palapa junto a la alberca y se quitó la playera para meterse a nadar con los niños por poco se me salen los ojos, me costaba trabajo no mirarlo, con cada movimiento que hacía, con cada postura que adoptaba, se veía adorable, tan musculoso y velludo, rapado y con lentes oscuros, te juro que parecía artista de cine; yo estaba con las mujeres en una mesita cortando cuadritos de queso y preparando botanas para todos y me coloqué en un ángulo que pudiera verlo disimuladamente, te prometo que no podía quitarle los ojos de encima; mi marido estaba acostado en una toalla tomando cerveza (como de costumbre) y mi hermano estaba con Pit jugando en la alberca con los niños, desde ese momento empecé a fantasear que hacíamos el amor, que nos íbamos a una de las cabañas mientras todos estaban entretenidos en la alberca y hacíamos el amor frenéticamente, en eso las otras dos mujeres se fueron a sentar a los camastros y yo me quedé en la mesa de las botanas admirando a Pit y estoy segura de que se dio cuenta porque se salió del agua y vino a la mesa por unos cuadritos de queso, en cuanto salió del agua me encantó ver su preciosos cuerpo escurriendo y acercarse mirándome a los ojos con una sonrisa, me miró de arriba abajo, tomó un cuadrito de queso y dijo con mirada maliciosa ¡mmm que rico!, y yo le contesté todavía más maliciosa ¿te gusta?, si quieres hay más ¿eh?, le dio risa y regresó al agua, para acabarla de joder tenía un trasero divino y unas piernotas peludas de acero, fue en ese momento que pensé que no lo iba a dejar escapar, tenía que ser mi a como diera lugar.
El resto del día transcurrió normal, preparamos la comida, comimos, salimos a sentarnos a los equipales de la terraza, los niños jugando por todas partes, más tarde comenzamos a tomar cerveza, prendimos la chimenea de la terraza, platicábamos animadamente y todo el tiempo pensaba cómo podría escaparme con Pit.
Como a las 11 y media de la noche su esposa se fue a dormir con sus hijos, mi hermano y su esposa estaban bailando y mi esposo estaba bastante tomado desparramado en un equipal y no quería bailar, así que me quedé mirando a Pit que estaba sentado un poco más allá viendo bailar a mi hermano con su esposa y cuando me miró le sonreí y estiré la mano hacia él, él de un brinco se levantó y me sacó a bailar, aunque todos se habían cambiado los trajes de baño por shorts con playera y sandalias, yo aún estaba en bikini y descalza con el pretexto de que hacía calor, así que cuando Pit puso su mano en mi cintura para bailar sentí deliciosa su mano sobre mi piel y yo creo que él también porque la deslizaba suave y disimuladamente para acariciarme sin que nadie se diera cuenta y cuando lo hacía yo le sonreía como diciendo no creas que no se lo que estas haciendo, terminó la pieza y nos sentamos, inmediatamente le ofrecí traerle algo de tomar o botana y me dijo no gracias, yo solo quisiera tomar té, yo le dije quieres que te prepare un té o quieres tomar… ME, ambos reímos con malicia y me paré a ver qué estaban haciendo los niños, casi todos estaban dormidos en la sala así que lo corrí a sus respectivas cabañas y regresé a la terraza, mi hermano besaba a su esposa, mi marido estaba perdidamente dormido en un equipal y Pit y yo nos pusimos a bailar con mucho gusto y unos momentos después mi hermano y su esposa se retiraron de la escena sin decir nada, Pit y yo nos quedamos mirándonos sonriendo, luego volteamos a ver a mi esposo y entre los dos lo ayudamos a levantarse y lo llevamos a nuestra cabaña donde calló dormido como tronco, de inmediato tomé de la mano a Pit y le dije ven vamos a caminar.
Fuimos o mejor dicho lo llevé a la parte más alejada de las cabañas atrás de un almacén de cachivaches donde estaba tan oscuro que difícilmente se podía ver dónde pisábamos, repentinamente sentí que Pit me abrazó, sentí de inmediato su paquete sobre mi trasero, ¡mmm que rico!, su velludo pecho en mi espalda y sus musculosos brazos alrededor de mi cuerpo, ¡mmm que ricura de brazos!, tomé una de sus manos y la puse sobre mi pecho y él deslizó la otra por mi abdomen hasta abajo, hasta deslizar sus dedos entre mis piernas, primero sobre el bikini y luego… ¡por dentro del bikini!, ¡santo Dios!, lo estaba disfrutando muchísimo.
No soy ninguna zorra, no hago esto a diario, en 10 años de casada lo he hecho unas tres veces con esta, o sea serle infiel a mi marido, pero es que Pit me sorprendió con el cuerpazo que se hizo y ya desde hace tiempo como que estaba surgiendo algo especial entre nosotros.
Me dí la vuelta, le levanté la playera y lo besé y el de inmediato metió las manos en mi bikini para acariciarme el trasero, yo le acariciaba los brazos y el pecho llenos de duras bolas de músculo, entonces trató de bajarme el bikini pero no lo dejé, le dije que así sin quitarnos nada y él se bajó el short y me puso el miembro entre las piernas, yo desesperada jalé mi bikini a un ladito y traté de guiar su miembro para que lo pudiera meter, después de un poco de dificultades logró entrar y yo sentí que se me iba el aire, de inmediato me cargó sosteniéndome del trasero y comenzó a moverse como lo hacen los hombres y yo respiraba con dificultad, ¡por todos los cielos!, me estaba encantando tanto que me vine en poco tiempo y se lo dije y me dio pena, me sentí como una zorra diciendo ¡ay Dios, ay Dios, me vengo, me vengo, me vengo, ah, ah, ah!, él siguió un poco más y sentí como también se vino por la forma en que se estremeció y de inmediato nos separamos y sentí como me salió y tibio chorro de líquido que me escurrió por una pierna, nos recargamos en un árbol para descansar un poco respirando trabajosamente y le dije mejor nos vamos cada quien por su lado y me dio un beso y se fue, yo llegué a mi cabaña con el bikini empapado y chicloso, me bañé y me dormí al lado de mi esposo
Al día siguiente todo fue normal como si nada hubiera pasado
Ya no lo he vuelto a ver desde hace varias semanas pero me gustó tanto que me quedé con ganas de más, mucho más, así que juro que cuando lo vuelva a ver lo voy a volver a hacer

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