Relato porno La primera vez, se repitio muchas veces xxx

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La primera vez, se repitio muchas veces

Categoría: Erotismo y Amor Comentarios: 1 Visto: 15112 veces

Ajustar texto: + - Publicado el 27/07/2013, por: Alejandro

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Todo comenzó el día que empece a salir con mi novia, que llamaré Marta. Marta es una chica bastante guapa de 18 años con un cuerpazo increíble, delgada pero fuerte gracias a todo el deporte que suele hacer. Tiene el pelo largo un unos ojazos marrón-verdosos que quitan el hipo a cualquiera. El caso es que empezamos a salir, pero ninguno quería que nuestros padres nos dieran la vara, pues eran muy conservadores. Así que después de un mes aun no habíamos hecho mucho mas que algún tocamiento. Y finalmente surgió la oportunidad. Ella estaba de exámenes (o esa fue su escusa, porque ya se lo sabia todo) y sus padres se fueron con sus hermanos pequeños a un día familiar ha casa de su abuela, que vivía a varias horas de camino en coche. 20 minutos después de que salieran, hacia las 10:00 de la mañana, yo ya estaba allí. Marta hizo una llamada para asegurarse que sus padres estaban de camino y me dejo entrar. Los dos estábamos muy nerviosos y nos tomamos un cola-cao para tranquilizarnos. Teníamos planeado ya lo que queríamos hacer (masaje y demás cosas), pero aun así estábamos muy nerviosos. Así que agarre un bote de aceite de oliva y nos fuimos a su habitación, que aun estando ella sola era casi una cama de matrimonio. Cerré la puerta y deje el bote encima de la mesilla de noche, me gire y me lleve una grata sorpresa al encontrarme que ella ya se había quitado la camiseta. Me acerque y la besé pero ella me empujo a la cama y me tiro. Y mientras yo miraba ella se fue quitando sensualmente la ropa sin dejar de mirarme. Primero la falda que llevaba, revelando unas piernas de infarto, que anda que no había querido ver y examinar a fondo. Luego el sujetador y finalmente las bragas. Yo estaba en éxtasis. Se me acercó y me susurró al oído que primero quería un masaje, antes de que me dejara hacer nada. Se tumbó boca abajo sobre la cama y cerró los ojos. Yo me quite la ropa excepto los calzoncillos para que no se manchara de aceite. Finalmente cogí el bote y le eche el aceite frió directamente sobre la espalda. Ella dio un grito y se rió. Fui masajeando la espalda de arriba a abajo, empezando por la nuca y bajando hasta que empece a masajearle las nalgas, que estaban duritas y firmes. Era sencillamente genial. La hice abrir un poco las piernas y contemple lo que muy pronto seria mio, pero antes quería calentarla a tope, así que empece a masajear sus piernas y cada vez mas cerca de su vagina. Ella empezaba a respirar rápidamente y cada vez el masaje era mas cerca. Hice un par de pasadas hacia su pie y vuelta lentamente hasta pasar por encima de su ya húmeda vagina y ella gimió del gusto, abriendo aun mas las piernas. Llegó un momento en que ya no lo aguanto mas y se dio la vuelta para que la masajeara por arriba. Estaba muy pero que muy húmeda. Le eché mas aceite y empece por los hombros y la garganta y bajando, hasta que tuve una mano en cada seno. Ella agarraba las sabanas, apretándolas. Estaba claro que le estaba gustando y seguía con los ojos fuertemente cerrados. Así que di masajes en circulo y jugué con sus pezones, duros como piedras, durante un rato. También use la lengua varias veces, lo que la hacía soltar pequeños gemidos. Finalmente fui bajando las manos por su estomago durito hasta posarlo en su coñito depilado. Yo sonreía pensando que si quería masaje, eso iba a tener y empece a masajearla el clítoris. Ella apretó las sabanas fuertemente, con la cara de absoluto placer. de vez en cuando pasaba mi mano por su húmeda raja y metía un dedito. Marta respiraba tan fuerte que debía de estar a punto de correrse, y así era. Me agarró las manos apretando y empezó a correrse mientras gemía alto y fuerte. Cuando por fin acabo abrió los ojos, sonrió y me dio un beso apasionado en los labios.

Nos fuimos a la ducha a ducharnos y entonces me quito el calzoncillo que aun llevaba puesto. En sus ojos se veía la lujuria. Eso me puso en un instante a 100000 por hora. Entramos en la ducha, agachándose ella para regular el agua y dejándome una vista magnifica. Y ni corto ni perezoso me acerque por detrás, apretando mi polla contra su raja. Ella se giro sonriendo y metiendo su mano entre sus piernas, me agarró la polla y le dio un par de sacudidas. El agua estaba en su punto y la colgó y nos empezamos a besar bajo la ducha. Bajo su mano desde mi pecho hasta mi polla y la iba masajeando mientras nos besábamos. Yo lo único que quería ya era metersela hasta el fondo, pero me sorprendió bajando lentamente hasta finalmente chupármela como si de un helado se tratase. Era una sensación bestial sentir como jugaba con su lengua mientras succionaba. Estuve a punto de correrme pero ella paró. Cerró la ducha, me cogió de la mano y me llevó de vuelta a la cama, donde inmediatamente me tiró con mi polla apuntando a lo alto. si puso encima mio y hacia movimientos adelante y atrás pero sin metersela. Yo estaba ya que no sabia que hacer. Finalmente me la agarró con su mano y se la colocó en la entrada de su vagina, metiendola lentamente. Ella gimió muy fuerte hasta metersela hasta el fondo. Estaba muy muy húmeda. Empezó a moverse de arriba a abajo lentamente, cerrando los ojos a causa del placer. Yo la acompañaba con mis manos en la cintura, sin perder detalle de sus firmes pechos saltando de arriba a abajo. Cada ve iba mas rápida y entonces tome las riendas y la hice ir a toda pastilla. Ella ya no sabia si gritar, gemir o que hacer. Me clavaba las uñas en los brazos, pero me daba igual. Estaba a punto de correrme y ella también. De pronto ella empezó a tener espasmos y a gemir muy fuerte y en ese momento me corrí dentro de ella. Jamas me había corrido así. Cuando finalmente nos calmamos, sin sacársela aun de su interior, se inclino sobre mi y me beso. Y mientras me besaba, empezó a mover sus caderas de arriba a abajo, poniéndome como una moto en un segundo. En ese momento me di cuenta que iba a ser una tarde muy larga…

Cuando acabó el día ella se había corrido 8 veces y yo 4. Estábamos agotados. Cuando volvieron sus padres ella dijo que estaba enferma porque le dolía todo y estaba agotada. Diez minutos después de irme me informo de que sus padre la semana siguiente también se iban y que me estaria esperando… Genial.

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