Relato porno Entre Sueños xxx

Buscar Relatos porno ( Busqueda avanzada )

3.45 / 5 (11 votos)

Entre Sueños

Categoría: Fantasias Comentarios: 0 Visto: 11495 veces

Ajustar texto: + - Publicado el 26/06/2013, por: NekBlack

¡ULTIMO DIA! SEXSHOP OFERTAS DEL 60% DESCUENTO SOLO HOY (TODOS LOS ENVIOS GRATIS Y CON MAXIMA DISCRECION) CLICK AQUI

Entre Sueños

¿Mi nombre?

No tiene relevancia alguna.

¿Mi familia?

Solo un antiguo recuerdo de mi juventud dejada atrás hace bastante.

¿Mi vida?

Era solo una mujer; una mujer que había sufrido pérdidas profundas pero se había recuperado casi al instante apegando por completo a mi lema personal “Solo mira hacia el futuro” y con él había sobrevivido pero ¿a qué costo?

Estaba por cumplir pronto 30 años de los cuales los últimos dos y contando había estado completamente sola; mi vida era mi trabajo y solo en el me centraba lo suficiente para ser la mejor en mi ramo que era de los más competitivos, algo que iba perfectamente conmigo considerando mi terquedad y necesidad de sobresaltar. Había estado sola tanto tiempo por esa razón aunque realmente cuando me miraba cada mañana en el espejo me convencía de que solo era mala suerte porque de fea no tenía nada; era de rostro de facciones delicadas y elegantes combinado con un cabello rubio inmaculado que se ondeaba levemente después de mojarse, mi cuerpo eran de medidas normales con una cadera que se pronunciaba deliberadamente con mis faldas para el trabajo combinado con mis tacones que me daban los pocos centímetros que me faltaban para ser perfecta pero al parecer no era lo suficiente para ningún hombre, el sexo masculino parecía tenerme miedo y según los rumores estúpidos de la oficina yo era lo que todo mundo llamaba “Una come hombres” aunque jamás he entendido porque el apodo pero qué más da.

Mis ojos miel dejaron de observar mi figura y miraron el reloj que descansaba junto a mi cama gritándome que era hora de partir o mancharía mi impecable curriculum y eso sí que no lo podía permitir; me puse mi saco negro que hizo un perfecto contraste con la blusa blanca que traía puesta y metí celular, llaves y una manzana en mi bolso de mano para luego tomar mi maletín que descansaba sobre el sofá de la sala que fue el último lugar donde me detuve a recordar sino olvidaba algo, en cuanto supe que no salí al mundo feroz donde solo el mejor ganaba y yo quería eso… ser la mejor.

Mi oficina era un mar de gente corriendo de un lugar a otro sin prestar demasiada atención a lo que los demás hacían a menos claro que fueran su competencia directa y eso me gustaba; no tener que detenerme cada tanto a saludar y por supuesto no necesitar buscar escusas rápidas para huir de conversaciones triviales, solo tenía que preocuparme de poder llegar hasta mi oficina privada sin que nadie me pisara que el dolor era infernal con los tacones. Así lo hice y simplemente me concentre en mi trabajo como cada día ¿ahora entienden mi vida? Todo es muy simple en ella pero a veces esa simplicidad llegaba a cansarme y no puedo negarlo, también soy humana y tengo mis necesidades.

Hoy era uno de esos días; donde mi cuerpo exigía un poco de cariño o al menos una cogida que me estremeciera tanto que no pudiera levantarme por una semana pero no hay hombre a mi lado y el conocer a alguien por internet o contratar a un desconocido me parecía de lo más bajo así que a falta de carne… plástico.

Me quite la ropa lentamente lanzándola donde fuera al fin mañana tendría tiempo por la mañana para recogerla, tendría solo una reunión pero era la más importante del trimestre ya que ahí se decidiría si me ganaba una de las cuentas más jugosas del medio o sería una mediocre con cuentas comunes así que era hoy el día perfecto para saciar mis necesidades y olvidar un poco el trabajo, relajarse es importante antes de una gran batalla.

Me senté en mi cama y casi con adoración saque a mi amigo del cajón de la mesa de noche; estaba perfectamente cuidado dentro de una caja negra de metal que mantenía más que higiénica al igual que a mi compañero de soledad porque eso era al final del día, era aquel hombre que sabía cómo hacerme gritar y gemir sin pedir nada a cambio más que un poco de tiempo para que hiciera su labor pero también al final del día era solo plástico frio más barato que un desconocido que no llenaba mis sentir de ninguna manera.

Mi ropa interior voló dejándome completamente desnuda sobre la cama; suavemente comencé a sobarme mis pechos y recorrer mi cuerpo con mis manos dejando que esas simples caricias terminaran de encender la llama que en mi interior habitaba, cuando el momento llego le puse un condón a mi amigo y lo lubrique bien para suavemente comenzar a rozar mi vagina con él; pasaron unos minutos donde este jugueteo se prolongó pero poco a poco la intensidad del roce aumentaba hasta que la punta de mi amigo rozo tentativamente la entrada a mi ser provocando un gemido que alcance acallar mordiendo mi labio inferior con fuerza suficiente para provocar un sangrado pero no paso y me relaje, apreté el botón mágico de mi amigo y este cobro vida con fuerza; por un momento simplemente lo deje rozando mi vagina pero la necesidad de más me apresuro, con la punta comencé a dibujar círculos alrededor de mi clítoris sintiendo como la humedad casi me llenaba de golpe pero no me apresure y lo mantuve ahí el mayor tiempo posible hasta que no pude reprimir un gemido que casi era un ronroneo, era el momento.

Con lentitud, como si quisiera torturarme introduje el plástico en mi interior soltando un gemido y lo deje ahí inmóvil disfrutando las vibraciones que golpeaban mis paredes con soltura dejando que la humedad aumentara un poco más; no pude más y comencé ese va y viene con lentitud a la vez que aumentaba la fuerza de la vibración, solo eso necesite para volverme loca y cogerme a mí misma con intensidad hasta que el orgasmo me golpeo con fuerza tumbándome en la cama, respirando agitada y sintiendo como el sudor bajaba suavemente por mi frente pero algo estaba mal, algo estaba fuera de lugar y llamo lo suficiente mi atención para que no volviera a darme cariño… porque con temor me sentía observada aunque estaba completamente sola con las cortinas y puertas cerradas.

El miedo no se fue por más que intente relajarme y convencerme de que estaba completa y totalmente sola pero mis instintos se negaban a creerme así que después de 5 minutos de estar desnuda en mi cama mirando a todos lados con terror me convencí de que no iba a continuar con mi juego así que lo mejor era tomar un baño para relajarme; la ducha tibia ayudo bastante pero esa sensación no se iba por más que lo intentaba y lo mejor que podía hacer era ignorarle, salí y me vestí con una camiseta de tirantes sin sostén y un bóxer ajustado que era bastante cómodo, para distraerme cene un poco de espagueti que me quedo del día anterior y revise mis papeles para convencerme de que todo estaba perfecto.

Eran las 11 pm cuando decidí irme a la cama; como cada noche revise puertas que estaban perfectamente aseguradas al igual que las ventanas, apague las luces de todos lados menos el pasillo que conectaba mi habitación a la sala y cocina; me recosté como siempre olvidando lo que había pasado y me convencí de dormir… mañana era importante.

Algo estaba mal, aun en mis sueños podía sentirlo, podía sentir el aire pesado y como sin que yo lo ordenada mi cuerpo daba la vuelta acomodándose boca arriba; confundida intente abrir los ojos pero para mí miedo no podía y este simplemente aumento cuando sentí como la cobija que cubría mi cuerpo lo descubría a la fría brisa del octubre, comencé a temblar sin poder evitarlo mientras desesperada intentaba con todas mis fuerzas abrir mis ojos pero no podía, simplemente no podía haciéndome rabiar pero de golpe me quede inmóvil aguantando la respiración cuando sentí a algo o alguien acomodándose sobre mi cuerpo… ¡Dios!… grite en mi interior luchando desesperada que se convirtió en casi locura cuando sentí mis manos sujetas con firmeza por la muñeca por arriba de mi cabeza, si hubiera podido moverme sin duda me retorcería con toda la fuerza de la que fuera posible pero la realidad era que estaba indefensa.

Temblaba sin control mientras intentaba concentrarme con todas mis fuerzas en al menos poder gritar porque ni siquiera eso podía hacer, por alguna extraña razón mi cuerpo ya no era mío pero podía sentirlo y eso era peor; alguien respiraba suavemente cerca de mi cuello y podía sentir su mano deslizándose lentamente por mi pierna subiendo por mi cadera hasta mi abdomen donde se metió bajo mi camiseta levantándola poco a poco hasta que su mano rodeo con firmeza mi seno derecho, lo escruto suavemente y yo simplemente no sabía cómo reaccionar o al menos intentarlo pero mi mente se estremeció casi al igual que mi cuerpo cuando una lengua paso casi por mi clavícula hasta subir a mi oído.

-Yo te daré aquello que tanto necesitas –.

Esa voz profunda hizo que mi corazón se detuviera por un segundo y que al siguiente se acelerada alocado; me soltó las manos sabiendo perfectamente que estaba completamente a su merced y con delicadeza me desprendió de mis prendas besando en su camino cada centímetro de piel que descubría; por más que quería no podía evitar excitarme al sentir como sus labios reclamaban mis pezones con un poco de violencia, los besaba con suavidad por momentos pero en cuanto me descuidaba comenzaba a succionarlos con tal fuerza que dolía, al siguiente minuto los lamia con vehemencia mientras sus manos los aprisionaban con firmeza como si temiera que de un momento a otro yo pudiera escapar, un gemido logro escapar de entre mis labios sorprendiéndome y sorprendiéndolo a él pero esto no lo detuvo de hecho lo animo a mordisquearlos con cierta fuerza provocando que más suspiros escaparan de mi boca.

Cuando me soltó después de un largo rato que jugo con mis pechos dejándolos adoloridos de una manera placentera no sabía exactamente que esperar o que debería sentir, lo cierto es que estaba enloquecida y quería mas pero no tuve que esperar demasiado para obtenerlo; mis piernas se abrieron lentamente dejándome a su merced y no pude evitar reprenderme por esperarlo pero no me dejo hacerlo demasiado tiempo porque enseguida su lengua comenzó a lengüetear mis labios interiores como intentando desaparecer todo rastro de mi humedad que salía sin control prolongando el juego; me gustaba no podía evitarlo pero cuando sus labios y su lengua pusieron su atención en mi clítoris simplemente me enloqueció, era simplemente delicioso la forma en que me lamia o mordía con delicadeza pero fiereza sin dejarme ni un momento tomar el aire que tanto necesitaba porque ahora que podía controlar un poco mi voz ya no era tan importante pedir auxilio; estaba mal y lo aceptaba por un placer mayor… y él era ese placer.

Llego un momento en el que simplemente no pude aguantar más y mientras el orgasmo llenaba mi interior grite con todas mis fuerzas…

-Cógeme… ¡Cógeme ya! –.

… puede escuchar su risa profunda por mi orden pero suavemente se acomodó sobre mi lamiendo mi cuello, besándolo casi con amor y cuando estaba más que descuidada me beso… me beso como en mi vida me habían besado… me beso con tan lujuria, con tal pasión que estremeció todo mi interior y yo simplemente no pude evitar responder intentando demostrarle todo ese calor que ardía en mi interior, suavemente sus labios se alejaron de los míos y se acercaron a mi oído.

-Tus deseos son órdenes –.

Su voz profunda de nuevo me estremeció, era única e hipnotizante de una manera que no lograba entender pero eso se borró de mi mente en cuanto sentí como me penetraba por completo de golpe; solté un grito, no por disgusto sino por dolor, su pene era enorme hasta el punto que podía sentir mi interior demasiado apretado por suerte mi humedad lo lubricaba bien y por completo; se detuvo solo unos momentos para dejar que mi vagina se acoplara a él pero en cuando lo hizo comenzó ese lento va y viene dejando que todo su pene reconociera mi interior desde el principio, casi como si intentara que me grabada a la perfección como era tenerlo dentro y que jamás lo olvidara porque una vez que mis gemidos comenzaron las embestidas se convirtieron en fuertes golpes hasta mi interior enloqueciéndome con cada una, el sonido de sus testículos golpeando mi trasero era como una sinfonía compuesta junto al sonido húmedo que provenía de mi interior; mi orgasmo no tardo demasiado en llegar pero con asombro sentí como él estaba como si nada, parecía que apenas habíamos comenzado.

El tiempo paso y el seguía embistiéndome con la misma fuerza que al principio, me había cambiado de posición varias veces y mis orgasmo ya habían pasado a incontables, mi cuerpo comenzaba a ser víctima del cansancio y él lo noto provocándole una carcajada que se combinó con perfección con mis gemidos.

-Debe ser hora de terminar –.

Susurro en mi oído y de golpe acelero sus embestidas haciéndolas más fuertes provocándome dolor que era cubierto por un intenso placer que me provocaba los más sonoros gemidos pero con casi con alegría escuche como el respiraba con fuerza gruñendo dejando poco a poco su cuerpo descansar sobre el mío; pude sentir su pecho fuerte y firme respirando al mismo ritmo que el mío, pude sentir su rostro en específico su barba como de una semana rozando contra mi mejilla, pude sentir sus enormes y firmes manos sujetando mi cadera levantándola un poco para poder penetrarme lo más posible hasta el punto que podía sentir como la punta de su pene perforaba mi útero y pude respirar su aroma que era una mezcla rara como de maderas húmedas o ese aroma tan peculiar de tierra húmeda pero sobre todo olía a lujuria pura que me enloqueció al mismo tiempo que mi cuerpo resistía con las fuerzas que le quedaban su eyaculación que sin ningún miramiento dejo por completo en mi interior.

Dejo caer su cuerpo por completo sobre el mío, respiraba agitado pero poco a poco fue normalizándose al igual que la mía; podía sentir como su miembro se encontraba aun en mi interior pero algo no estaba bien porque seguía tan erecto como al principio, con suavidad salió de mi interior y acaricio mi mejilla recostándose a mi lado…

-Fue una noche perfecta… tal vez otro día que te sientas sola regrese a llenar esa hambre que te come por dentro mientras tanto… descansa que volveré por más pronto –.

… y eso fue lo último que escuche antes de caer completamente dormida.

Mi despertador retumbo con fuerza y durante más tiempo a mi lado pero al fin desperté sobre saltada mirando a todos lados, para mi sorpresa la cama se encontraba normal y no había ni una sola pista de que alguien más hubiera estado ahí, tenía mi pijama puesta y corrí a revisar puertas y ventanas pero todo era normal.

¿Un sueño?

Tal vez, no estaba seguro pero me convencí de ello; deje mis estúpidas fantasías cuando vi que hora era y corrí al baño a darme una ducha rápida para luego vestirme a toda velocidad y salir corriendo a mi trabajo.

Cuando atravesé la puerta todo era normal; casi taclee a cualquiera que se atravesara en mi paso a mi oficina y en cuanto llegue revise no haber olvidado nada, bueno, lo implore pero un golpe en la puerta llamo mi atención; al dar la vuelta me encontré con una de mis socias recargada en el marco, me caía bien era una chica amable y trabajadora.

-Maggie es hora –.

Me dijo con una sonrisa en su rostro pero algo llamo la atención de su mirada y me sonrió con picardía mientras entraba completamente a mi oficina cerrando la puerta tras de sí provocando que la mirada sin entender su comportamiento, se acercó con velocidad a mí y suavemente me arreglo el cuello de la blusa y el saco pero gruño.

-Dios, Maggie dile que no te los deje tan marcados… necesitas un poco de maquillaje –.

La mire desconcertada mientras ella sin ningún permiso buscaba entre mi bolsa lo que necesitaba; cuando me extendió el maquillaje la mire con clara confusión y bufo sonriendo; me tomo de los hombros guiándome al espejo que estaba escondido tras la puerta.

-Mira el chupetón que te han dejado… han escóndelo un poco –.

Cuando vi la marca sobre mi piel mi respiración se escapó por completo de mis pulmones, mis piernas temblaron ante su recuerdo y de golpe pude sentir como en mi interior aun ardía por su fuerza… y ahí supe que no fue un simple sueño.

SEXSHOP OFERTAS DEL 60% DESCUENTO SOLO HOY (TODOS LOS ENVIOS GRATIS Y CON MAXIMA DISCRECION) CLICK AQUI

Últimos Comentarios Agregados

No hay comentarios para este relato

Escribir comentario

Debes ser un usuario registrado para poder comentar y votar. Registrate Aquí.
PUBLICIDAD
ENTRA AQUI Y TEN UNA AVENTURA CON GENTE DE TU ENTORNO
X

Reportar relato

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR