Relato porno Encuentro Inesperado 3 xxx

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Encuentro Inesperado 3

Categoría: Confesiones Comentarios: 3 Visto: 4347 veces

Ajustar texto: + - Publicado el 06/11/2016, por: Anonimo

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Hola de nuevo, tarde un poco en escribir la tercera parte de este relato, al igual espero que lo disfruten leyéndolo, como yo lo disfrute en escribirlo y compartirlo con ustedes, gracias por sus comentarios, han sido mi apoyo y ánimo para continuar escribiéndoles mis vivencias.

Después de nuestra primera experiencia sexual, Andrés Felipe y yo nos distanciamos un poco, creo que era lo mejor mientras aclaraba mis ideas y ponía orden a mis emociones, seguíamos en contacto, nuestras conversaciones eran más breves, conversábamos muy poco la verdad, aun sentía temor por lo sucedido.

Nuestras vidas siguieron su curso, estando en mi trabajo recibí un mensaje suyo por WhatsApp, me saludaba como siempre.

-Hola Lizeth buenos días, como estas?, me preguntaba

Le respondía de la manera más atenta, y amable, ya que sabía muy adentro de mí que le tenía un cariño y un aprecio muy especial. -Muy bien Felipe y que me cuentas de ti, ya estás en receso?

-Me respondía, …si quería saludarte y hablar contigo un rato.

-Claro Felipe sabes que me puedes escribir y saludar cuando quieras, por mí no hay problema que me saludes.

Me comento, -Lizeth, sé que no hemos hablado de esto, pero no dejo de pensar en ese día tan especial, en que estuvimos juntos e hicimos el amor.

Quede sin palabras, sé que en verdad no lo habíamos platicado, pero no espere que estuviera contándome eso y justo en ese momento, -Felipe para mí también fue un día muy especial pero en este momento no puedo hablar contigo de ese tema, que te parece si en la tarde pasas por mi apartamento y lo platicamos, te parece?

El me respondió, – ok esta tarde hablamos Lizeth, gracias, te mando un beso.

Me quede toda la tarde pensativa, por que volvió a tocar ese tema?, será que tiene miedo y quería contarle a alguien?, será que él quería hacerlo nuevamente?, oh Dios, será que mi niño quería tener su segunda vez y otra vez conmigo?, estaba en una encrucijada, estaba entre la espada y la pared, eso me pasaba por no controlarme y por seguir mis impulsos, pero algo dentro de mí también lo deseaba, esa falta de actividad sexual durante el embarazo, me hacía perder la razón, yo también recordé con detalle lo acontecido ese día, toda la tarde, hasta el punto de mojar mi entre pierna.

Ya estando en el apartamento la cabeza me daba vueltas y ya estaba bastante nerviosa, en ese momento Andrés Felipe me escribe por el WhatsApp y me avisa que ya va llegando, me tome un vaso de agua, me tranquilice y trate de tomar nuevamente mis pensamientos en orden.

Timbro el citofono, anunciándome que había llegado Andrés a la portería, le dije al celador que lo dejara pasar, nunca me había sentido más nerviosa, toco a la puerta y lo hice pasar a la sala, donde siempre solíamos platicar, me saludo de beso en la mejilla

-Hola Andrés, como estas?, y dime, que era lo que querías comentarme?

-Hola Lizeth, estoy bien gracias, lo que pasa es que no he dejado de pensar en ese día tan bello cuando hicimos el amor por primera vez, y tú sabes que yo a ti te quiero y te respeto muchísimo, pero es que recuerdo ese día……

Se quedaron entrecortadas sus palabras, así que decidí tomar valor y enfrentar la situación como siempre lo he hecho.

-Andrés, vamos dime sin miedo, que sucede? Te da miedo lo que paso?, le quieres contar a alguien más lo sucedido?

-Lizeth sabes que yo no sería capaz de contarle a alguien más lo que paso entre nosotros, y yo te hice una promesa.

-Si lo sé pero como me dejaste preocupada, entonces pensé que algo malo te ocurría, si tienes algo que decirme, dale no te preocupes, sabes que yo no me enfadare contigo.

-Lo que pasa es que cuando recuerdo ese día, me éxito y se pone erecto mi pene, y esto a veces me sucede cuando estoy en el colegio o en casa, aunque en casa puedo controlarlo más y no hay problema, me preocupa que mis compañeros lo noten y sea la burla de la clase.

-y porque no dejas esos pensamientos en tu casa, olvida eso cuando estés en el colegio y piensa en tus clases, no en ese día

-Sé que no debería pensar en eso, pero es que no dejo de pensar tampoco en ti Lizeth.

-Gracias corazón, por pensar en mí, pero mira esto puede afectar tus notas escolares y tendrías problemas con tu madre. No quiero que eso pase por mi culpa

-No digas eso, no es tu culpa, como me dijiste, fue algo que paso, y que ambos acordamos asumir.

-Entonces dejaras de pensar en ese día y te concentraras en tu estudio?

-Lo intentare, pero hay algo más que quiero decirte y espero que así como has sido de comprensiva conmigo, y tan bella persona, quiero que actúes tal cual con lo que te voy a pedir.

-A que te refieres Andrés?

En ese momento se me erizo la piel y sentí un sudor frio recorriendo mi espalda, -Dime Andrés, no te quedes callado.

-No sé cómo pedirte esto……

Me le adelante a sus palabras y le dije, -Que es lo que me quieres pedir?, quieres que lo volvamos a hacer?, es eso?

En eso Andrés me mira a los ojos y solo asiente con la cabeza, lo que me imagine, él quería volver a tener relaciones conmigo, y al igual a lo que sentí por la tarde, me sentí de nuevo culpable. Pero algo muy dentro de mí lo deseaba, pero no quería que él lo notara, así que solo me acerque a él y lo abrace.

-Andrés lo que me pides no está bien, sé que eso fue lo que paso, pero no tiene por qué volver a ocurrir, yo a ti te quiero mucho y yo sé que tu igual me quieres a mí, pero no quiero hacerte daño, toma esa experiencia que tuvimos, como una experiencia de vida, en el futuro conocerás a una buena mujer que te amé y con la que quieras estar y compartir una relación sexual como ocurrió conmigo, y sé que la harás muy feliz como me hiciste ese día a mí.

-Pero Lizeth, a la única mujer que amo es a ti.

-No digas eso mi corazón, lo que tienes es una obsesión conmigo y eso debe terminar, y tú en el fondo lo sabes, y a la final te olvidaras de mí.

Se lo decía mientras le pasaba mi mano por su carita inocente.

En ese momento pensé con la razón y no me deje llevar por mis instintos y hormonas alborotadas, aunque admito que si me hubiera dejado llevar, me le hubiera entregado otra vez a mi niño como en aquella ocasión. Tenía ya bastante húmedo el panty al volver sentirme deseada por ese chiquillo y por la conversación.

Así que termine de hablar con él y me levante del sofá a preparar de comer para los dos. No sin antes ir a mi habitación sacar un panty limpio de la gaveta y cambiarme, creo que si no me hubiera cambiado, hubiera traspasado hacia el pantalón y él lo hubiera notado así como noto la humedad de mi leche materna en mi brasier, jajaja y tampoco quería que pasara eso, mientras él me esperaba en la sala juicioso.

Mientras comíamos, el solo me miraba en silencio, de hecho ambos estuvimos callados todo el rato, ya no era como antes, extrañaba las conversaciones, su sonrisa, era un silencio incómodo. Finalizamos de cenar, agradeció por la comida y por haberlo escuchado, también le agradecí por haber venido y haber aclarado la cosas, y se retiró a su casa.

Me volví a sentir sola como al principio, pasaron varios días y no nos volvimos a escribir, volví a retomar la aburridora rutina de la oficina, sus conversaciones hacían que el tiempo pasara rápido, quería mantener mi mente ocupada para no caer en la desesperación.

Busque en Internet, ejercicios para mujeres en gestación para hacerlos en casa y así distraerme un poco y encontré un gimnasio que ofrecía asesorías y cursos grupales por las tardes, y como ya estaba cerca de pedir la licencia de maternidad, entonces no lo pensé mucho y fui a ese gimnasio a averiguar e inscribirme así tendría algo que hacer por las tardes.

Al llegar al GYM, me atendió la instructora, me mostro las instalaciones, los cursos, al igual me paso con una nutricionista para así asesorarme sobre hábitos de alimentación, etc. Mejor dicho quede encantada y no lo dude y me inscribí para así comenzar la siguiente semana.

Al día siguiente ya en el trabajo pase mi carta de solicitud de inicio de licencia de maternidad a mi coordinadora, y así poder iniciar las clases sin afanes y como el GYM quedaba relativamente cerca de donde vivo entonces podía ir en carro sin problemas.

Ya en la tarde recibí el aprobado de mi inicio de licencia, así el viernes sería mi último día de trabajo y comenzaría un merecido descanso.

Ya estaba en mi último día de trabajo, contenta y con un poco más de ánimo, cuando sorpresivamente recibí un mensaje de Andrés Felipe, parece que lo hubiera llamado con el pensamiento, ya lo extrañaba.

Me pregunto -Hola Lizeth como estas?

-Bien Andrés, que felicidad que me saludes de nuevo, pensé que ya te habías olvidado de mí.

-No digas eso Lizeth, jamás me olvidaría de ti, solo que pensé en lo que me dijiste, recapacité y sabes lo mejor fue darnos un tiempo para aclarar las cosas.

Como siempre me sorprendió la forma tan madura como hablaba, siendo tan joven, solo 14 años.

-Si Andrés creo que fue una decisión muy madura de tu parte, pero me alegra que me hayas vuelto a escribir y que no perdamos contacto.

-Y dime Lizeth, como te ha ido?, que has hecho de nuevo, cuéntame…..

-Pues que te cuento, imagínate que ya pedí la licencia de maternidad y me inscribí por las tardes a un gimnasio para hacer ejercicios durante el embarazo, y me van a asesorar con la nutrición, muy bueno, y estoy contenta, y tú que has hecho?

-Ah que chévere, pues te cuento que he estado juicioso estudiando cómo me lo habías pedido, más concentrado en clase, pero nunca sin dejar en pensar en ti, y la otra semana estaré en semana de receso escolar.

-Que bien, que te parece si me visitas mañana sábado, salimos a comer y nos ponemos al corriente, también extraño tus visitas.

La reacción de mi niño no se hizo esperar.

-Si claro, mañana puedo ir a las 4, también extraño verte y volver a ser amigos.

-Siempre hemos sido amigos Andrés, nada ha cambiado, entonces nos vemos mañana a las 4.

Que contenta estaba, que buena forma que iniciar mi licencia, volvería a verme con Andrés e iniciaría mi rutina de ejercicio.

Finalice mis labores y salí para mi apartamento a descansar, al llegar me di un baño con agua caliente, me puse ropa más cómoda, (solo llevaba una pijama de tirantes sin nada debajo), y a dormir plácidamente.

Ya el día sábado me desperté a las 10:00 a.m. (que dormilona jejeje), fui a prepararme algo de desayunar, al finalizar, me di un baño, ya estaba escogiendo que me pondría para la tarde verme con mi niño, eran como las 11:30 a.m. cuando recibí un mensaje, creí que sería Andrés, tan desesperado estaba por verme, pensé, cual sería mi sorpresa al ver que el mensaje lo había enviado era mi mami, en el mensaje me avisaba que estaba en el aeropuerto de Medellín que venía para Bogotá, que la fuera a recoger en 1 hora, no supe cómo reaccionar, porque no me había avisado, nunca espere esa noticia, del desespero, me vestí rápido, y salí con rumbo al aeropuerto.

Ya en el puente aéreo, espere el arribo del avión, estaba nerviosa y asustada, minutos más tarde anunciaban la llegada del avión procedente de Medellín, me encontré con mi mami en el área de recibo de maletas, estaba alegre de verme y me abrazo, yo solo mostraba una cara de felicidad fingida, no me molestaba para nada que ella viniera a visitarme, todo lo contrario, el problema es que fue tan repentino que no tuve tiempo de organizarme ni organizar el apartamento, y peor aún los planes que tenía con Andrés se arruinaron por completo, recogimos su maleta, salimos al parqueadero hacia mi carro y de ahí para mi apartamento.

En el carro, mientras conducía, le pregunte que por que no me había avisado, que de haber sabido hubiera salido a hacer compras al supermercado, y me hubiera organizado mejor, mi mami en su forma de ser tan sencilla solo me dijo, -no te preocupes hija, tu papa estaba de acuerdo de que viniera, para colaborarte en el apartamento, no me gusta eso que estés solita y en tu estado menos, si es por el desorden, sé que eres una muchacha ocupada en tu trabajo y no tendrás tiempo para organizar y limpiar.

Llegamos al apartamento como a las 3:00 p.m. fuimos a un restaurante cercano y almorzamos, finalizamos de almorzar y regresamos al apartamento para que mi mami pudiera descansar ya eran las 3:30 p.m. y ya se me había olvidado la cita que tenía con Andrés, me dirigí a mi habitación y le escribí muy apenada, ya que me tocaría cancelar nuestra salida por la inesperada llegada de mi mami, le escribí.

-Hola Andrés, se me cae la cara de vergüenza por lo que te voy a decir pero nos va tocar cancelar la salida que teníamos programada para hoy, sé que es ya muy tarde para avisarte, pero imagínate que mi mami llego hoy de Medellín, fue algo que yo tampoco esperaba, por fa perdóname por avisarte tan tarde.

-Hola Lizeth, no te preocupes, me avisaste justo cuando apenas estaba a punto de salir de casa, no fue tu culpa, podremos salir otro díaJ.

-Gracias por tu comprensión, si yo te aviso para que salgamos otro día, no te preocupes.

Estaba tan apenada con él, que decidí enviarle un regalo para compensarle por haberle cancelado, me tome una foto de cuerpo completo, ya que en mi cuarto tengo un espejo grande.

-Mira yo también me quede arreglada para que saliéramos.

Estaba con una blusita color fucsia, pantalón y sandalias, me puse bien bonita para salir con Andrés. Pero lastima los planes se había arruinadoL.

-Wow que bonita estas, lastima, toco para otra ocasión.

-Sí, yo te aviso cuando pueda, chao.

Es sábado por la tarde, la pase con mi mami viendo tele, y charlando.

El día domingo salí con mi mami a hacer compras en el supermercado, compramos algo de fruta, mientras hacíamos las compras, se me ocurrió una idea para que pudiera verme con Andrés, ya que estando mi mami en casa sería difícil que el fuera y como le explicaría quien era el, y si llegara a enterarse de lo que ya había pasado entre nosotros, mi mami me dejaría de hablar para siempre.

Lo que se me ocurrió fue, ya que Andrés tendría semana de receso escolar, podría ir a acompañarme al gimnasio y hacer rutinas conmigo, así podríamos vernos sin el temor de que mi mami nos descubriese, mientras mi mami buscaba otros productos, le escribí a Andrés y le comente, le pareció una buena idea y quedamos de vernos mañana a las 2 p.m. en la panadería que queda cerca de donde vivo y hay lo recogía en el carro y de ahí arrancábamos para el gimnasio.

Ya el lunes tenía todo listo para ir a recoger a Andrés al igual mi ropa para hacer ejercicios, me despedí de mi mami, y salí en el carro a recoger a mi niño, nos encontramos justo donde le había indicado, subió me saludo y nos dirigimos al gimnasio, en las instalaciones del gimnasio me ubicaron en un vestidor, mientras Andrés me esperaba en la pista donde se realizarían los ejercicios, me cambie y me puse mi ropa de ejercicios, el cual consistía en un brasier deportivo color negro y una licra de color azul, y tenis cómodos, así que mi pancita quedaba al aire, ingrese a la pista y Andrés al verme quedo sorprendido con mi atuendo, me decía que me veía muy hermosa, apenas le conteste, – no exageres, y más bien dime si ya llego la instructora.

-No, aún no ha llegado.

-Ah bueno, mientras realizare un pequeño estiramiento.

Así que agarre una colchoneta, me senté y Andrés realizo lo mismo sentándose a mi lado.

Mientras realizaba los estiramientos, poco a poco fueron ingresando más mujeres en embarazo, pensé que serían pocas las que asistirían, al igual entro la instructora y empezamos la clase.

Empezamos con estiramientos de pierna, ejercicios con mancuernas, ejercicios de respiración, cuando finalizamos el calentamiento, la instructora nos pidió que cogiéramos, los balones de “gymball” o balones de pilates, y que nos sentáramos en ellos, a Andrés le pareció gracioso verme tratando de mantener el equilibrio sobre esa pelota, la instructora no vio problema con que él se colocara detrás de mi arrodillado sobre la colchoneta y me sostuviera por la cintura, al poner sus manos, sentí ese cosquilleo tan rico, sentir sus manos suaves y delicadas tocando mi cintura y parte de mi vientre, hacía que no me concentrara en lo que decía la instructora, imagino que el feliz sosteniéndome por atrás, y como no iba a estarlo si tenía una buena visión de mi cola que se marcaba bien por la licra que usaba, y creo que se veía hasta la tanga jajaja.

Finalizamos con los balones y seguimos con ejercicios en colchoneta, poniéndonos en posición de perrito, levantábamos la pierna derecha e izquierda, al estar en esa posición y estando Andrés cerca me acorde de esa vez en que tuvimos relaciones, imagino el recordaría lo mismo al verme en esa posición, apenas cruzamos las miradas y sonreíamos nerviosamente.

Por ese día finalizamos las clases y me dirigí al vestier a cambiarme, mientras Andrés me esperaba afuera, ya cambiada y arreglada nos dirigimos a mi carro con rumbo a casa, mientras conversábamos en al auto, -que te parecieron las clases Andrés?

-Muy buenos los ejercicios Lizeth, y si te gustaron?

-Claro, me hacía falta esa clase de ejercicios, y dime te gustaría acompañarme toda la semana?

-Por mí no hay problema Lizeth, sabes que estoy en semana de receso y no habría problema alguno.

Lástima que solo pudiera acompañarme por una semana, deje a Andrés en su casa y después me dirigí a mi apartamento, llegue y me encontré con mi mami que me había preparado una comida deliciosa, y me preguntaba cómo me había ido en mis clases en el gimnasio, le comente todo, menos con quien había ido jejeje, eso se debía mantener en secreto.

Durante toda la semana me acompaño a clases y todo muy normal, ya el último día en el que me podía acompañar, fue el mejor, porque era clase en la piscina, me lleve mi traje de baño de 2 piezas hermoso que tenía, llegamos al Gimnasio y procedí a entrar al vestier a ponerme el traje de baño mientras Andrés entraba al vestidor de caballeros a cambiarse, al irme poniendo el traje de baño, me percate que me estaba quedando algo ajustado, que tonta había sido, por que no me lo había probado en casa, con el aumento de talla en mis senos y caderas me quedaba un poco ajustado, los pezones pareciera que se fueran a salir y fuese quedar con los senos al aire, que dilema, pero ya ni modos de regresarme a casa y perder mi último día en el que mi niño me podría acompañar, Salí y me puse encima la bata y me dirigí hacia la piscina, al llegar vi a Andrés en la orilla sentado esperándome, ya habían otras mamitas esperando para entrar también con la bata puesta, llego la instructora y proseguimos a quitarnos las batas y a entrar a la piscina, me percate que no era la única que llevaba un vestido de baño de 2 piezas, eso me alentó un poco para quitarme mi bata y entrar sin problemas, me quite la bata dejándola caer al suelo y acto seguido entre a la piscina, Andrés quedo sorprendido y asombrado al verme en ese traje de baño, y comenzamos las rutinas de ejercicios, Andrés mientras tanto tenía que esperarme en la orilla sentado, pero eso no le impedía poder admirarme, los ejercicios eras básicos y no había mucho movimiento así que no habría riesgo de que se me fueran a salir mis bubis en plena clase, lo cual hubiera sido una vergüenza total.

Los ejercicios era más que todo de piernas, pero esa otra de mis preocupaciones, con el movimiento de levantar cada pierna la parte de atrás del traje de baño donde cubre mi cola, se iba metiendo poco a poco por la raja de mi culo, y la parte de adelante se fue corriendo hasta dejar mi vagina casi por fuera, era muy incómodo estar acomodándomela a cada rato.

Gracias a Dios el ejercicio acabo y me acomode rápido y Salí del agua, mientras Andrés me alcanzaba la bata y una toalla, no dejaba de mirarme, me seque me puse la bata y me cambie.

Me dirigí al vestier y nos dirigimos al carro ya para ir a descansar y finalizar este día, le comente a Andrés que la clase me agrado bastante, pero él me respondió.

-Si pero lástima que a mí no me dejaran entrar contigo, me hubiera gustado acompañarte.

Sé con que intenciones a él le hubiera gustado acompañarme, no me imagino yo en esa incómoda posición de estar acomodándome el traje de baño y el a la menor oportunidad mirando mi cola, jajaja, pero de solo imaginarlo me empezó a gustar la idea, además ya me había visto toda desnuda cuando lo hicimos esa vez, que más daba.

Y sé que yo también lo deseaba, estar de nuevo con él, pero cómo?, estando mi mami en el apartamento sería difícil, aunque en un principio lo negué tenia mis necesidades como mujer, así que tenía que pensar en algo para que pudiéramos estar solos.

Espero les haya gustado esta tercera entrega de mi relato, para la cuarta entrega ya les daré más detalle de lo que se me ocurrió para que Andrés y yo pudiéramos estar solos, al igual agradezco sus comentarios y les mando un beso, gracias por seguir siendo mi motivación para seguirles contando sobre mí. Lizeth

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