Relato porno Día perfecto (imperdible) xxx

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Día perfecto (imperdible)

Categoría: Sexo Anal Comentarios: 0 Visto: 11797 veces

Ajustar texto: + - Publicado el 11/09/2013, por: Anonimo

Este es un día perfecto que me ocurrió, anoche me acosté a dormir con mi esposa totalmente cansado de un día exhausto en el trabajo pero a eso de las 03:30 de la madrugada siento que ella se levanta al baño y al retornar sin más que decir se mete en la boca mi verga en estado flácido, con la chupada realizada sentí como mi verga iba creciendo en lo largo y ancho dentro de su boca, llenándola totalmente, ella logro en pocos segundos ponerme tan duro y excitado que mis casi 20 centímetros llenaron hasta su garganta. No era la primera vez que me chupaba tan experimentadamente el verga, ya lo había  hecho muchas veces, pero nunca a esa hora de la madrugada.

Luego de 10 minutos de chuparme el verga sin parar sentí como empezó a lamerlo y a bajar a mis bolas, en eso se metió los dos bolas a la boca y empezó a chupármelas jugando con su lengua sin dejar de masturbarme el pene con su otra mano, la sensación era incomparable, estaba cada vez más excitado y por momentos sentía que se acercaba el momento de explotar.

Pasaron cerca de 20 minutos y mi verga que ya había logrado llegar al máximo de su potencia, totalmente gruesa, dura y con la extensión perfecta, era el sueño perfecto de toda mujer, ella seguía chupándome la verga de extremo a extremo jadeando de placer, yo sentía que mi glande se hinchaba cada vez más y que ya estaba cerca de ese momento glorioso donde ya no hay retorno, es así que en un gran momento de máxima excitación sentía que mi verga se llenaba de ese elixir blanco, lechoso y espeso que llegaba hasta la punta al que  finalmente con una fuerza extrema y con el apoyo de los músculos de mi verga expulsaron toda esa cantidad de  abundante semen almacenado en días que en un segundo le llenó toda la boca, ella en ningún momento retiró la boca, al contrario la metió más y sentía que todo ese semen espeso entraba directamente a su garganta y que ella lo tragaba con mucho placer y satisfacción, solo se detuvo un pequeño momento quizás para acomodarse y dejar que mi verga siga llenado de abundante semen su boca la cual no retiró en ningún momento, es un buen momento para señalar que los ejercicios de contracciones anales que vine realizando durante semanas rindió su fruto, pues mi semen salió con tal fuerza que no quedo ni un sola gota dentro de mí.

Mi esposa, experta en el arte de chuparme el verga y para descansar de tal trajín, coloco su cabeza sobre mi muslo pero sin dejar de tener la totalidad de mi verga dentro de su boca hasta que yo deje de tener los espasmos eyaculatorios, luego de una brevísima pausa, sentí que mi verga empezaba a ponerse flácido, cosa que ella noto de inmediato.

Ella se encontraba totalmente excitada y empezó nuevamente a chuparme la verga dejándola nueva y totalmente dura, solo así, soltó mi verga sacándola de su boca y saboreando todo el semen tragado e inmediatamente abrió las piernas para que mi verga la penetrara sin contemplaciones, su boca olía a hombre y no había residuos de semen alguno que haya pasado por ahí, pues todo se lo había tragado y disfrutado.

Ella me mostraba su concha totalmente mojada llena de ansias a ser atravesada, solo opte a acceder a sus perversos requerimientos y le metí el verga hasta la raíz, tanto así que sentí como mis bolas se mojaban con sus líquidos vaginales llenos de lujuria y excitación, la atravesaba tan profundamente que ella gemía tanto de placer lo que me excitaba cada vez más, era un ir y venir salvaje e imparable, sentía como ella ajustaba rítmicamente con su concha mi gruesa verga, definitivamente era una experta en el dominio del culeo, estaba tan excitada que un momento me susurro al oído que se lo meta por el culo, eso me puso más arrecho que nunca y accedí de inmediato, ella se volteo, se colocó una almohada en el bajo vientre y abrió ligeramente las piernas levantando así esas fabulosas y carnosas nalgas que me mostraban ese ano que solo fue explorado una vez.

Tenía el verga tan gruesa que dudaba que ingrese en ese pequeño orificio, así que en esa posición le metí con fuerza el verga por la cocha para que se lubrique en su totalidad, luego de 1 minuto lo saque y apunte a ese ano que se me mostraba totalmente rosado, solo al contacto y sin haberlo metido ella gimió, eso me puso como un salvaje sexual así que le dije que lentamente empuje hacia mi mientras le iba metiendo por ahora solamente la cabeza, ella no se ponía tensa, al contrario sentía que buscaba abrir su ano dilatándolo cada vez más, el primer intento fue suficiente para que la cabeza de mi verga ingrese a su ano, ella al sentirlo empujaba cada vez más hacia mi hasta que no aguante más y de un solo empujón le metí toda la verga hasta las bolas, ella grito, no se si de dolor o placer, pero tampoco se quejaba, con el verga dentro de su ano me detuve por unas 15 segundos hasta que su culo se acostumbre, solo así empecé a moverme rítmicamente de atrás hacia adelante y ella me pedía y rogaba que le dé cada vez más duro, lo hicimos por el culo con un salvajismo inimaginable, ella lo disfrutaba tanto que hasta vi que le caía una lagrima de placer de los ojos. Ella me pedía cada vez más y más, lo hicimos en varias posiciones pero siempre por el culo hasta que la arrechura se apoderó de mí y en una segunda descarga le llene el culo con mi semen totalmente espeso y caliente, ella suspiraba y yo experto en la materia disfrutaba de sentir como mis bolas se quedaban ahora si totalmente vacías.

Con la verga adentro y mientras las contracciones hacían su labor me recosté encima de ella a disfrutar de un orgasmo espectacular, sentía que ella contraía su ano queriendo exprimir hasta la última gota de semen que salía de mi verga, cuando ya no había más que hacer saque mi pene de su ano y me recosté a un costado a descansar de tan ardua faena, ella se recostó en mi pecho y descansaba mientras masajeaba mis bolas quizás como felicitándolos por tan abundantes descargas.

Ya casi amaneciendo me levante y duche para irme a trabajar, ella me despidió dulcemente diciéndome que vuelva temprano pues me esperaría muy ansiosa por la noche, eso significaba que vendrían más y mejores días de sexo y placer incontrolable.

SI eres mujer y quieres pasar un momento igual a este escríbeme y envíame tu foto a mananero20@hotmail.com no importa edad, contextura ni raza, solo disfrutarlo sin compromiso alguno.

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