Relato porno De la discoteca a la lluvia xxx

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De la discoteca a la lluvia

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Publicado el 05/07/2013 por: Anónimo

Por DAVID

Para L, quien me inspiró este relato.

Yo vestía una falda corta negra y una blusa azul de seda de tela delgada, llevaba desabotonados los cuatro primeros botones, dejando a la imaginación de quien me viera mi brasier de media copa y mis pechos redondos y bien formados, también usaba zapatillas altas. El plan era salir con unas amigas a una discoteca privada, y allí nos dirigimos. La música estaba muy buena, y sobre todo las notas musicales armonizaban el ambiente. Bailamos un rato, y más tarde me acerque a la barra a pedir algo de tomar.

Ahí estaba un grupo de amigos, entre los cuales me llamo la atención uno muy guapo y riquito. Se llama Nicolás. Al parecer no le fui indiferente y se presentó conmigo, y mis amigas me hacían señas para que bailara con él. El vestía mocasines guindos, un pantalón beige y una camisa negra de seda delgada, que advertía sin mayor observación no llevar nada debajo. Sobre su sexy pecho velludo vestía esta prenda elegante, sin ninguna prenda interior debajo; vale decir no usaba camiseta. ¡Muy sexy el hombre!!!!!!!!!!!!! Nos dirigimos los dos a la pista de baile. Mientras nos movíamos al ritmo de la música yo advertía que él me miraba, lo que provocaba que mi bailar asome más sensual. En eso tocaron música reguetón, ritmo que provocó que Nicolás me tome por la cintura y yo me voltee para mover las caderas pegando mis pompas a su abultada bragueta que guardaba aparentemente una gruesa verga. Me moví en forma circular: de arriba para abajo, de abajo para arriba. Moviendo rico mi cuerpo, Nicolás de pronto me dio sutilmente una nalgada. Este detalle me sacó un poco de honda y me volteo, él se disculpó y me susurró al oído: “Me fascinas encanto”.

Yo observé que detrás de esos pantalones había una verga bien parada. Seguí bailando y Nicolás me tomó de la cintura y me pegó a su cuerpo, y sin dejar de movernos tocó mis nalgas y me arrimó dejándome sentir su erección. Uhmmmmmmm me puse muy caliente. Ahí en la pista metió su mano debajo de mi falda para acariciar mi nalga. Me excité muchísimo. En mi oído me preguntó si estaba acompañada, si tenía novio o compromiso. Le respondí que estaba sola, a lo que Nicolás me invitó a irnos a otro lugar. Yo accedí la invitación. Uhmmmmmmmmm estaba riquito el hombre. Salimos de la disco y estaba lloviendo. Su auto estaba a varias cuadras del lugar de baile. Ese momento al dar la vuelta lo aventé contra la pared y ambos unimos nuestras bocas por intermedio de un fogoso beso. Chapamos con desenfreno, pasión, a tiempo que me volteó contra la pared y me besó con fuerza.

¡Chapábamos los dos con locura y lujuria, mientras sus manos acariciaban mis tetas sobre la blusa. Uhmmmmmmmmmm nuestros besos eras ardientes, nuestras lenguas se entrelazaban y nuestras bocas se movían de manera circular. Chapábamos riquísimo, y sus manos no dejaban de ir desde mis tetas hasta mis caderas y parte de mis nalgas. Ahí contra la pared me levanto una pierna y me empezó a acariciar las tetas, las caderas y las nalgas. Metió su mano por debajo de mi falda, y después me volteo dándole la espalda, y recargándome en la pared, me toco otra vez mis tetas y después recorrió con sus manos, mis piernas, llegando a mis nalgas. Llovía a cántaros y con gran fuerza, y los dos estábamos empapados. Mientras tocaba mis nalgas acercaba su verga, y ésta me permitía sentir que estaba súper erecta. Me di la vuelta y nos volvimos a besar apasionada mente, nuestros chapes eran fogosos, intensos, al extremo que nuestras lenguas se amalgamaban por la fuerza de los chapes. Mientras nos besábamos, desabotoné su camisa, y cómo no llevaba camiseta interior debajo, acaricié sus pectorales y me puse a besar y lamer su pecho velludo. Paré un instante y le dije que fuéramos a otro lugar. Caminamos un poco más, pero en el trayecto no dejábamos de chapar con desenfreno y de besarnos y acariciarnos. Llegamos a una plaza, y en el pasto, Nicolás me subió abrazándome y yo sujetándolo con mis piernas. El entonces, abrió la cremallera de su pantalón y salió su verga, se quito con la ferocidad de un león el pantalón y el boxer, y ese pollón erecto me lo penetro en la vagina. Yo no paraba de gemir por lo excitada que estaba. Mientras Nicolás me besaba y follaba, cambió el movimiento y me quitó la falda y metió su verga por detrás. Yo ya me estaba viniendo y mientras el me daba yo me vine en un delicioso orgasmo. Mis caderas estaban al ritmo.

Noté que el estaba por derramar su esperma, y muy rápidamente cuando él estaba por venirse, retiró su gruesa verga rápidamente y me la metió en mi boca. La empecé a mamar, succionar, intentando masturbarla en mi boca, hasta que su deliciosa verga descargó todo el semen dentro de mi boca. Me lo trague, y limpió su pollón a lametazos. Veo todavía a Nicolás y siempre que estoy yo con él, chapamos desenfrenadamente, hacemos el amor y yo disfruto succionando su deliciosa verga. DAVID Junio 3 de 2013.

 

 

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