Relato porno Cornudo pero contento xxx

Buscar Relatos porno ( Busqueda avanzada )

3.40 / 5 (90 votos)

Cornudo pero contento

Categoría: Infidelidad Comentarios: 0 Visto: 11486 veces

Ajustar texto: + - Publicado el 29/08/2016, por: Anonimo

¿Prefieres porno de calidad antes de leer? CLICK AQUI

Aquel día salí antes del trabajo así que entré cuidadosamente en casa para darle una sorpresa a mi mujer. Pero la sorpresa me la llevé yo.

Según avanzaba por el pasillo empecé a escuchar ruidos que procedían del dormitorio. Eran gemidos. No lo podía creer.

Me acerqué a la puerta y asomé sigilosamente la cabeza. Allí estaba mi mujer haciéndole una mamada alucinante al socorrista de nuestra urbanización. Era increíble. A mi nunca me la había chupado con tantas ganas la muy puta.

Se la metía hasta la garganta, incluso dando arcadas. Era increíble. Estaba desatada. Yo estaba a punto de entrar y matarlos a los dos pero incomprensiblemente y a pesar del enfado sentí una enorme erección. La polla me palpitaba y me puse muy cachondo así que me la saqué y me empecé a hacer una paja grandiosa.

Me excitaba muchísimo ver a mi mujer como una auténtica cerda a pesar de lo traicionado y cornudo que me sentía. Después de hacer la mejor mamada de su vida se subió encima de él y empezó a cabalgar fuertemente.

-Tócame las tetas,vamos. Le dijo.

Conmigo nunca decía nada cuando lo hacíamos. Sólo soltaba algún gemido tímido y poco más. Era una sosa. Por eso flipé al verla en esa actitud, chupar una polla con tantas ganas, y verla tan suelta follando.

– Vamos, no pares de follarme,así, así. Decía la muy guarra.

Entonces el la puso a cuatro patas y se la empezó a follar salvajemente. Ella gemía sin parar. Su cara estaba desencajada. Nunca había visto esos ojos de viciosa.

-Así,así. Follame. Follame vamos!

Yo estaba haciendome la mejor paja de mi vida cuando de repente dijo:

-Ahora métemela por el culo.

Y por ahí si que no pasé. A mi nunca me había dejado darla por el culo. Y todo a pesar de haberla comido incluso el culo en varias ocasiones. Y bien comido. Pero luego no se dejaba. Y ahora iba a dejar q se la follara por detrás cualquiera.
Así que entré en la habitación. Los dos empezaron a taparse como pudieron.

-Cariño! Me dijo. Yo no la dejé seguir hablando.

-Ya veo de lo que eres capaz puta. Querías que éste te follara el culo?

-Vístete y vete de aquí chaval. El chico agachó la cabeza y obedeció. Cogió sus cosas y se fue.

Mi mujer estaba tumbada en la cama tapada con las sábanas.

-Ahora no te tapes puta. Ya he visto demasiado. No tengas vergüenza ya. No te preocupes, no me enfado y nunca te volveré a hablar de esto. Pero ahora te voy a dar por el culo hasta reventarte.
Ella estaba avergonzada y muy cortada así que la dije dulcemente:

-Vamos acércate.

Ella vino hacia mi y yo me saqué la polla y la acerqué a su boca. Ella empezó a chupar tímidamente.

-He visto de lo que eres capaz cariño, chúpamela con las mismas ganas con las que se la chupabas a el. No! Con más ganas.

Ella comenzó a tragar como nunca. Se la metía hasta los huevos y con cada metida daba una fuerte arcada.

-Así, eso es, guarra. Chúpala, así…

Así estuvo un rato hasta que le agarré la cara y la dije:

– Date la vuelta. Ella obedeció.

– Ahora pídeme que te folle el culo.

-Follame el culo. Dijo ella.

-No, quiero que me lo supliques, que me lo pidas con ganas, que lo desees con todo tu cuerpo.

-Oh, dame por el culo ya por lo que más quieras, vamos! Destrózame!

Eso era lo que quería oír así que cogí mi polla y puse la punta contra ese ano que tantísimo tiempo llevaba deseando y que había estado a punto de disfrutar otro.
Primero escupí abundantemente en su culo y entonces fui metiendo lentamente mi polla.

-Espera, despacio. Dijo ella.

-Seguro que eso no se lo hubieras dicho al otro, puta.

Así que empecé a darla su merecido por haberme engañado. La volví a escupir en el ano y entonces la  follé salvajemente durante unos minutos, entonces dijo:

– Aaah, así, así.

-Te gusta, puta? Le dije.

-Si, me encanta. Vamos no pares de follarme, aaaahh.

Era una sensación gloriosa. Había visto a mi mujer chupandosela a otro como si no hubiera un mañana y follandoselo como una cerda y ahora era yo quien la estaba reventando ese culito de zorra.

Pero no iba a acabar ahí la cosa. Se la saqué del culo y me acerqué a su cara.

-Ahora viene lo mejor, nena. Ahora me voy a correr en tu boca por primera vez. Y no puedes negarte. No después de haber visto de lo que eres capaz, de lo guarra que eres.

Sin dejarla mediar palabra cogí su cabeza y empecé a meterle la polla en la boca fuertemente. Entonces ocurrió algo maravilloso. Ella apartó mis manos de su cabeza y siguió chupando ella sola como una loca. Me miraba a los ojos mientras subía y bajaba. A veces se detenía en el capullo y le dedicaba unos cuantos lengüetazos. Yo ya no podía más y ella lo sabía así que empezó a aumentar el ritmo al tiempo que se la metía cada vez más y más adentro. Era indescriptible el placer que estaba sintiendo. Descubrir ese lado oculto de mi mujer me ponía a mil. Era una auténtica puta, mi puta.

Entonces exploté. Todavía recuerdo perfectamente como salía mi leche entré sus labios y cómo ella procuraba minuciosamente sorber hasta la última gota. No paró de chupar hasta que terminé de correrme completamente. Fue alucinante.

Desde entonces no hemos vuelto a hablar del tema, pero el sexo ha mejorado muchísimo.

¿Estas cachond@ despues de leer el relato y quieres porno? CLICK AQUI

Últimos Comentarios Agregados

No hay comentarios para este relato

Escribir comentario

Debes ser un usuario registrado para poder comentar y votar. Registrate Aquí.
PUBLICIDAD
ENTRA AQUI Y TEN UNA AVENTURA CON GENTE DE TU ENTORNO
X

Reportar relato

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR