Relato porno Mi madre, mi hermana y yo xxx

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Mi madre, mi hermana y yo

Categoría: Incesto Comentarios: 1 Visto: 42949 veces
Ajustar texto: + - Publicado el 27/07/2013, por: Pablo

MI MADRE, MI HERMANA Y YO

La historia de como me follaron mi madre y mi hermana.

 

Siempre he pensado que el sexo hace que a los hombres se nos nuble el entendimiento, perdamos los papeles y nos ceguemos, está claro que un par de tetas son un par de tetas estén donde estén, si eres heterosexual claro está, en fin… también pensaba que las mujeres controlan mucho más que nosotros, que son capaces de reprimir sus impulsos y sus deseos de una forma que me resulta incomprensible pero ahora sé que no es así, que el sexo es el sexo y cuando la lívido se pone por las nubes hombres y mujeres, mujeres y hombres somos en realidad igual.

Mi hermana está muy buena, sé que es mi hermana pero es que es así, tiene 25 años, es morena con unos ojazos grandes, negros y profundos que cuando te miran parecen brillar, está un poco rellenita, pero eso no le quita, a mi manera de ver le suma y tiene unas tetas como dos cántaros de dulce miel, grandes pero por su edad de las que miran al frente y con unos pezones que, aunque sea mi hermana he de confesar que más de una vez, en la piscina, con el bikini blanco que se le transparenta y al salir del agua cuando se le encienden las largas me la pone morcillona. Ahora lo estoy contando y me estoy imaginando esos pezones tiesos y oscuros que se ven en el centro de esos dos cántaros blancos y redondos, con esa carita de niña buena regordeta y con esos labios gruesos que están pidiendo a gritos una polla que chupar; esa es mi hermana.

En cuanto a cómo es no lo sé, tengo mis dudas, muchas mañanas cuando me levanto su puerta está entreabierta y la puedo ver totalmente desnuda, durmiendo de lado con las piernas algo dobladas y su precioso trasero y su coñito me miran, siempre he pensado que lo hace a propósito para que yo la vea, alguna mañana me la ha puesto tan dura que me he tenido que pajear antes de ir al trabajo por no hablar de cuando se ducha con la puerta del baño abierta y paso por delante, siempre se me queda mirando como con cara de niña buena pero de frente a mi y a través de la mampara puedo ver esos  preciosos cántaros con asas oscuras y su coñito rasurado pero siempre me ha asaltado la duda si tenía alguna intencionalidad o no, ahora sé la verdad.

Mi madre es algo distinta, tiene 47 años, es lo que se dice una madurita resultona, también pechugona pero más esbelta se pasa las horas muertas en el gimnasio al salir del trabajo para que su culo siga mirando arriba, tiene el pelo teñido rubio casi siempre recogido en una cola, los ojos son negros, mi hermana los ha sacado a ella y los labios gruesos, de cara son muy parecidas aunque el cuerpo de mi madre te hace pensar que es mucha mujer para cualquiera que la quiera montar, en realidad cuando se pone uno de esos vestidos negros ceñidos con escote hasta media teta, collar brillante, tacones altos y esa cola rubia parece que solo le falta el látigo y no estarías muy desencaminado al pensar así.

En definitiva os he hablado de mi madre y de mi hermana yo soy el más joven de la familia, tengo 23 años y ahora mismo estoy viviendo en la gloria, mi padre nos abandonó, en realidad se fue con otra mujer, cambió de trabajo y de país y nunca más se supo, claro que entonces mi hermana y yo eramos dos niños y nunca supimos realmente por qué, al menos yo.

Yo trabajo en un Mercadona, de cajero, ese día salí un poco pronto de mi trabajo, había estado haciendo horas extras y mi jefe me mandó a casa unas horas antes de lo esperado.

Entré en casa y como siempre dejé las llaves en la cómoda de la entrada, la casa parecía desierta aunque al dar unos pasos adentrándome por el pasillo escuché como unos gemidos de un cachorrito al fondo, fui hacia allá, el sonido me llevaba hacia la habitación de mi madre, la puerta estaba cerrada y yo con toda la confianza que tiene una persona que está en su casa abrí la puerta.

La sorpresa fue enorme, mi hermana estaba totalmente desnuda, arrodillada en la cama y con las manos esposadas en la espalda, tenía una cola de caballo metida en el ano y mi madre vestida de cuero con un ajustado traje que le dejaba las tetas, el coño y el culo desnudo y unos altísimos zapatos de tacón a juego con el conjunto golpeaba las nalgas de mi hermana con cierta fuerza mientras ella con cada azote removía su trasero con la cola de caballo penetrando cada vez más y soltaba un leve gemido pero no era de dolor sino de placer.

Me quedé hecho de piedra, mi hermana giró su cabeza y se quedó mirándome sin decir nada y mi madre hizo lo mismo, yo me puse realmente nervioso, no sabía que hacer era una imagen dantesca pero a la vez tan excitante que en mi cabeza los pensamientos luchaban entre ellos en una guerra que quedaba continuamente en tablas.

Me eché a llorar, mi cara estaba roja como el fuego y de mis ojos comenzaron a salir lágrimas y me apoyé contra la pared, mi madre se acercó a mi y me abrazó… “no pasa nada cariño” me dijo mientras me abrazaba, yo apoyé mi cabeza entre sus pechos y me relajé, en ese momento sentí como mi pene se iba poniendo cada vez más duro hasta que se me puso tan duro que me dolía y no fui el único que se dio cuenta pues la vulva de mi madre coincidió en posición con mi polla y ella sintió como mi polla se ponía cada vez más dura.

Mi madre \_\_\_ Alicia, ¡ven aquí!

Mi hermana se levantó a duras penas y con las manos en la espalda se acercó donde estábamos.

Mi madre \_\_\_ ¡Alicia, arrodillada!

Mi hermana se arrodilló frente a nosotros, en ese momento su dulce rostro, sus jugosos labios y sus hermosos y voluptuosos pechos estaban a la altura de mi polla erecta.

Mi madre bajó su mano, desabrochó mi pantalón, me bajó la bragueta y sin apartar su mirada de mis ojos me fue quitando los pantalones, yo en ese momento tenía la mente en blanco y ayudé dejando hacer.

Mi madre cogió del pelo a mi hermana, yo ya no tenía ni pantalones ni calzoncillos ni nada más en mi cabeza que no fuera la palabra SEXO.

Mi madre \_\_\_ Chúpale la polla a tu hermano ¿no ves que lo necesita?

Mi hermana se acercó con la cola de caballo insertada en el culo, de rodillas ante mi y comenzó a lamerme los huevos y la polla, mientras tanto mi madre me iba desabrochando la camisa y yo me iba poniendo cada vez más caliente.

Mi madre \_\_\_\_ ¿Te gusta cariño como te la chupa tu hermana?

Yo \_\_\_ Sihh mmmm madre… ah ah

Mi madre \_\_\_\_ ¿Quieres follártela?

Yo \_\_\_ si.. si… quiero

Mi madre abrió las esposas de mi hermana y los dos nos fuimos a la cama, mi hermana se puso a cuatro patas, yo le quité la cola de caballo del ano y le metí mi polla en su jugoso y húmedo coño mientras le penetraba el ano con dos dedos y me volvía loco de gusto, ella gemía y suspiraba de placer y entonces mi madre se puso tras de mi, y me dijo:

Mi madre \_\_\_\_ Cariño, no estaría bien que penetres a tu hermana y nada para ti.

Yo sentía sus labios tras mi oreja, su aliento me ponía todavía más cachondo y todavía más cuando sentí como mi madre mordía mi oreja y metía su dedo en mi ano mientras yo seguía follándome a mi hermana.

Ella se untó la mano con lubricante y me preparó el culo para follarme, yo solo sentía más y más placer y no era capaz de resistirme, cuando sus dedos entraban en mi culo el placer se doblaba en mi interior y mis huevos se ponían duros como piedras, en ese momento sentí algo más grande que me penetraba, entró suave pero sentí algo que no me imaginé nunca que me ocurriría a mi, me estaban follando el culo, giré mi cabeza y mi madre llevaba un arnés con un consolador anal pegado a su cintura y me estaba follando el culo mientras yo me follaba a mi hermana y de momento sentí el orgasmo más profundo y placentero que había sentido jamás.

Saqué la polla del coño de mi hermana y la leche me salía a borbotones como si fueran tres o cuatro corridas en una mientras mi madre ya más suavemente seguí con su consolador follándome, mi hermana se tumbó boca abajo extasiada, yo me quedé un momento a cuatro patas y mamá soltó un gemido de placer que inundó la habitación, ella también se había corrido y los tres nos quedamos un rato en la habitación recién follados y bien corridos, mi madre y mi hermana me habían follado.

Desde ese momento estoy buscando nuevas experiencias que llenen mi mente lujuriosa y perversa, soy heterosexual y nunca estaré con un hombre pero cuando una madre te folla el culo es algo diferente…. ahora estoy buscando jovencitas cachondas, maduritas fogosas o simplemente mujeres abiertas que quieran probar conmigo nuevas formas de follar, las estoy buscando en www.fuegodevida.com que es una web que he visto que usaban por aquí y la verdad que la recomiendo porque ya he encontrado a alguien que me ha hecho gozar tanto como lo hicieron mi madre y mi hermana…. y sigo buscando

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