Relato porno Con mi hermano en el rancho (II) xxx

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Con mi hermano en el rancho (II)

Categoría: Incesto Comentarios: 0 Visto: 5599 veces
Ajustar texto: + - Publicado el 13/11/2013, por: admin

Habían pasado ya unas cuantas horas desde que mi hermano Alex y yo nos habíamos ido “de caminata”, nos la habíamos pasado tan rico cogiendo que cuando nos dimos cuentas ya casi era la hora de comer así que regresamos al rancho para que nadie se preocupara de más. En el camino antes de que llegásemos a la casa nos pusimos calientitos otra vez con los toqueteos y caricias que ambos nos dábamos.

-Oye Alex sé que no nos queda mucho tiempo, pero ¿Qué te parece si te la mamo?
aquí ahorita?

-Me tienes tan caliente que ya no me importa, dale putita, chupa- dijo mi hermano sacándose su verga ya bien parada.

Gozaba deliciosamente con la verga calientita de mi hermano y me envolvía toda su verga engulléndola por completo, logrando tocar el fondo de mi gargantita…Mmm… Que delicia de verga, la chupaba con mi lengua húmeda y caliente y lamia su verga haciéndolo estar al borde de correrse pero aguantaba como podía mientras que yo lo miraba directo a la cara, a sus ojos con mi carita de putita para prenderlo más.

– ¿Te gusta hermanito? – dije parando de chupar – ¿Te gusta cómo te la mama tu hermanita? – dije con una voz de total deseo.

-Claro que me gusta mi amor, tienes la boquita más rica del mundo –

Continúe chupando una y otra vez, y mi hermano me tomaba de la cabecita y me la sujetaba bien hondo hasta que se me acababa el aire y me dejaba tomar aire, se podía ver en su cara de placer como le encantaba ahogarme con su verga grande y venosa.

-Ya hermanito dame tu leche que yo me la voy a tomar todita – agregue mientras se la mamaba y mamaba como recién nacida

-Si putita te la vas a tomar todita y no vas a dejar nada mi amor – dijo acelerando sus arremetidas en mi boquita.

-Si mmm… dámela toda en mi boquita mi amor – respondí impaciente

A cada movimiento de su verga yo podía sentir con mi lengüita como estaba a punto de venirse, sabía muy bien lo que hacía y le encantaba verme así.

-Ya Alex… Mmm… Lléname la boca de tu leche caliente-

-Si mi amor te la vas a tomar todita como la putita que eres… Ahhh… – dijo a punto de vaciarse

-Si dámela… dámela todita… amamántame como tu perrita mi amor – dije excitada

Y entonces mi hermano no pudo más y sujetándome bien de la cabeza comenzó a correrse en mi boquita, solo sentía los movimientos de su verga en mi gargantita mientras me tragaba toda su leche, y mi lengua succionando todo dejándolo bien vacío, seguí así hasta que se la deje bien limpiecita.

-Ahh.. Mi amor… que deliciosa boquita – dijo mi hermano recuperando el aliento de tal corrida

-¿Lo ves Alex? Me he tomado toda tu rica y caliente lechita-

Nos limpiamos como pudimos y continuamos nuestro camino a la casa de mis abuelos rápidamente.

Llegamos a la casa comimos, pasamos l tarde normalmente conviviendo con mis tíos, mis abuelos y mis padres teniendo conversaciones de cuando éramos pequeños y cosas así. Lo único raro de todo aquello fue como se me quedaba viendo mi primo Rolando, a decir verdad no separaba la vista de mí y de mi hermano, era como si supiera algo que nosotros no, en fin no li importancia y siguió la tarde hasta caer la noche. Después de la cena y de pasar un rato otra vez en la sala todos pasamos a nuestras habitaciones para dormir.

Ya en la habitación estuvimos mi hermano Alex, Rolando nuestro primo y yo charlando de nueva cuenta de cosas sin sentido. Nos fuimos a la cama a eso de las 12 y apagamos las luces, pasaría al menos 1 hora u hora y media hasta que de pronto sentí como alguien se acostaba a lado mío, por un momento creí que era Alex que le había dado ganas de jugar un poco, empezó masajeándome los senos de una manera algo tímida y de ahí paso a tocar mis piernas, las nalgas y paso a mi panochita. Yo empezaba a mojarme todita, mi respiración se aceleró al igual que la suya y no fue hasta que me susurro al oído que supe quién era.

-shh no hagas ruido prima- Era Rolando, yo me paralice enseguida- No digas nada, hoy pude ver algo muy muy perturbador primita, te vi a ti y a Alex cerca de casa portándose mal.-

-no sé a qué te refieres Rola.- le dije rápidamente con voz tranquila.

-¿a no? ¿Me vas a negar que estuvieras de rodillas pegándole una mamada? A tu propio hermano –

-Rola no sé qué viste pero no era yo-

-No te hagas puta, vi perfectamente quienes eran y les tome una foto con mi celular, así que óyeme bien, vas a hacer lo que yo diga, si no esta foto va a acabar en posesión de tus papis ok-

-Ok tu ganas, ¿Qué quieres hacer?

-por ahora quiero que me la chupes así como a Alex, y no hagas ruido, no quiero que se despierte-

No tuve de otra más que bajarle los shorts que usaba de pijama y comenzar a lamer su miembro, no era tan grande como la verga de Alex ni tan gorda pero era una verga promedio.

Comencé lamiendo desde sus huevos y llegaba hasta la punta de su pene, y Rolando hacia un gran esfuerzo< por no gritar o gemir muy fuerte, entretanto la situasio0n me ponía muy cachonda, siendo sobornada por mi primo para que tuviera sexo ora con él.

-metete todita zorra – susurro Rolando

-mmm así cabron- le dije

Si eso quería eso le iba a dar, no me pare para nada y le di una súper mamada que jamás iba a olvidar en su vida. Me metía su verga ya bien parada y venosa hasta el fondo de mi garganta, como era tan larga esto me resultaba súper fácil, tomaba pequeños segundos de receso para masturbársela de manera agresiva y veía la cara de morbo de Rolando mientras eso ocurría, no paso mucho antes de que se corriera en mi boca, acto que aproveche para tomarme entera su lechita.

-¿te gusto pendejo? ¿Te gusto mi mamada? – le dije en voz baja

-si perra, chupas genial, pero mañana quiero cogerme esa puchita linda tuya, así que duerme
bien porque mañana será un gran día- dijo Roldando

-¿Qué? estás loco, no voy a coger contigo.- le respondí

– vas a coger o sino no borro la foto ok-

-ok pero más te vale que después de eso la borres eh-

-hecho- dijo eso y se largó a su cama. Yo hice lo mismo.

A la mañana siguiente después del desayuno lleve a Alex afuera para hablar con él y contarle lo ocurrido, al principio él se molestó y dijo que le iba a partir la cara a Rolando, pero después de un rato logramos concluir que era peligroso ya que no sabíamos si podíamos confiar en su palabra, no nos quedó de otra más que aceptar el chantaje. Al poco rato salió de la casa Rolando y se dirigió a nosotros.

-Bueno lista para la cogida de tu vida Ginny-

-Mira pendejo, te advierto que si no cumples con tu palabra, te corto la verga y es la última vez que coges eh- le advirtió mi hermano al primo Rolando.

-tranquilo primo, cumpliré, ahora vamos, tengo un sitio donde podemos estar

Estuvimos caminando hasta que llegamos un poco lejos, era un lugar limpio con muchos árboles que cubrían la vista y había un claro con césped en el cual uno se podía echar.

-bueno aquí es mi lugar especial primos- dijo Rolando sacándose la ropa- Ahora ven Ginny sácame toda la lechita que tanto te encanta –

Me desvestí y me puse de rodillas para darle la mamada que pedía Rolando, mientras que Alex nos miraba, se veía algo molesto por tener que compartirme con el primo Rola pero conforme paso el tiempo se le podía ver cómo le ganaba lo morboso de la situación y como se le ponía dura la verga debajo de sus bermudas.

– Mmm Ginny me vuelves loco como la mamas chiquita, chupa como te encanta Mmm- gemía Rolando desesperado- Que puta que es esta nena Alex, ya quiero darle por ese cochito-

– Pues qué esperas primo a ella le encantara tenerte dentro, ¿verdad Gina? –

-Mmm sip- dije sacándome la babeada verga de Rolando de mi boquita, la verdad es que ya estaba muy cachonda y quería que me metieran la verga.

– Bueno pues deja me como esta panochita – dijo Rolando colocándome espaldas contra el césped y comenzando a mamarme mi conejito

– Mmm… Mámale… Primo… Hahn…. que bien mamas- gemía como loca entre chupadas.

– Que rica y hermosa panochita tienes putita- dijo Rolando mientras me devoraba la concha haciendo que me meneara y gruñera de gusto.

Así siguió chupando, mamándome y sobándome el clítoris y el ano por unos minutos más, yo estaba como poseída, ya me había corrido por lo menos 2 veces y Rolando se tomaba todos mis fluidos dejándome sequita. Hasta que por fin se puso listo para penetrarme.

– Bueno aquí voy nena no te muevas – dijo Rolando mientras comenzaba a enterrarme la verga en la panochita

-si métela, párteme, dámela todita Rola- le pedí al primo

– Dios que rica y apretada que está esta nena primo siento que me va a reventar la verga – dijo extasiado mi primo a mi hermano quien ya estaba con su vergota de fuera y se tocaba a si mismo – Y dios como menea la cola se ve que le encanta.-

-Claro mi princesita es toda una putita y le encanta coger ¿verdad mi amor?- dijo mi hermano quien ya se había desudado también y me ponía su verga enfrente para que se la chupara.

-Mmm sí, es rico- dije sin aliento y sin parar de gemir por la buena acogida que me daba mí primo.

-Toma, nena siénteme hasta adentro, que rica panochita tan cerradita tienes perrita- me decía Rolando quien bombeaba cada vez más salvajemente.

– Ahh me corro, Ahh. Si cógeme mas- gemí mientras me retorcía y comenzaba a correrme mientras mi primo gemía y gritaba de placer. Mi hermano entonces me metía su verga súper parada en mi boca para acallar mis gritos.

– Si córrete putita, te encanta ser cogida primita mira como me aprietas la verga ahí. Que putita – dijo mi primo.- Creo que ya le voy a llenar la panochita de leche a esta nena ¿puedo hacerlo dentro? –

-Claro ella encantada lo recibirá llénala entera – respondió mi hermano quien también estaba por correrse en mi boca.

– Ah sí estoy llenando esta panochita tan linda y caliente, ah sí, toma toda mi leche en toda tu panochita precios. Dios que rica panochita se tragó toda mi leche- dijo agitado Rolando saliéndose de mi puchita.

Unos segundos más tardes fue que mi hermano me tomo fuerte de mis cabeza y me sujeto con s verga bien dentro de mi boca, empecé a sentir como su corrida recorría toda mi garganta, empecé a ahogarme y a toser.

-No, tomate toda mi leche hermosa, bébetela todita hermosa, mama toda tu lechita de la verga de tu hermanito- decía Alex.

Cambiaron de posición y ahora el que me daba por la panochita era mi hermano y el primo Rolando era el que se degustaba de mi boca.

-Ah, creo que esta nena va a hacer que me corra otra vez, que manera de chupar- balbuceo Rolando

Siguieron así dándome verga por la panochita y en mi boca por un buen rato, aumentaban una y otra vez sus bombeadas y podría sentir como los huevos de mi hermano chocaban contra mis nalgas en repetidas ocasiones. No fue hasta que él se puso acostado que entendí que venía a continuación.
– Ahora va lo mejor nena, sentirás lo que es tener dos vergas dentro de ti al mismo tiempo – dijo Alex al mismo tiempo que su verga comenzaba a hacer presión en mi apretado y delicado culito cerradito- Ven Rola, chingale la panocha.

– No Alex, por favor, al mismo tiempo no, me va a doler mucho – chille mientras me sentia empalada por ambas vergas.

– Shh ya verás que te encantara- dijo mi hermano.

– Ahh no me duele Alex, ya para no seas malo me duele el culito- dije entre lágrimas al sentir ese penesote penetrando mis entrañas.

-Ahora lloras nena, pero te encantara demasiado- decía mi hermano quien me jodia el culito cada vez más fuerte.

– Ahh ahora esta aún más apretado dentro de esta panochita- dijo mi primo que no dejaba de entrar y salir de mi. – Como llora esta nena primo, pero se ve que le encanta ya se corrió dos veces en este momento aunque diga que le duele es una putita-

Seguía lloriqueando pero ya menos, eso fue durante unos momentos ya que después comencé a gemir como una verdadera perrita en celo, pude sentir como me corría en otras 2 ocasiones mas, me sentía en el paraisooooo, era una sensación totalmente nueva y cachonda. Poco rato después de estar bombeándome sentí como empezaban los dos a correrse otra vez.

-Hay me voy a correr de nuevo- dijo Rolando

-Si primo si lléname la panocha con tu vergota, que rico, soy tu putita-l gritaba a mi primo y a mi hermano- Ahí… Siii… Que rico siento en mi panochita y en mi cola estas dos vergas tan gruesas sí… cójanme mas… soy su putita… ahí… – decía desquiciada.

– Ah Ginna creo que ya no aguanto más, voy a correrme dentro de tu culito lindo – gimió mi hermano

– Si llénenme de su leche dentro de mi colita y de mi panochita, quiero su lechita dentro córranse ya… soy su putita- gemí al borde del placer.

Ambos me llenaron las entrañas de todo su caliente semen, estábamos exhaustos después de esa tremenda cogida que habíamos hecho. Nos recostamos en el césped viendo el cielo y esperando a recobrar energía.

– Ahh que buena nena que haz sido- dijo mi hermano besándome.

-bueno prima como les prometí voy a borrar las fotos – dijo el primo Rolando.

-Gracias Rolando, a fin de cuentas creo que lo importante aquí es que disfrutamos los 3 – le dije.

Terminamos vistiéndonos y los 3 regresamos a la casa para disfrutar del último día que teníamos de asueto. Lo que paso en la tarde y noche ya no fue nada especial sino convivir y una mamada de despedida, después de eso hemos vuelto a repetirlo, yo con mi primo; y también se ha vuelto a repetir la experiencia de los 3 juntos.

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